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¿Qué temas se abordan en la primera consulta ginecológica infanto-juvenil?

abril 6, 2017

Toda púber o adolescente debería tener una evaluación integral de su salud al menos una vez al año, y en periodo de empuje puberal, cada seis meses. La historia clínica debería incluir una pormenorizada anamnesis y el examen físico completo. El control del crecimiento es de gran importancia, se grafica en la tabla de peso, talla, masa corporal y velocidad de crecimiento conjuntamente con la evolución clínica del desarrollo puberal en estadios de TANNER.

Es esta la oportunidad “a veces única” para detectar procesos de crecimientos normales, variantes de la normalidad o situaciones problemáticas en los aspectos biopsicosociales, lo cual nos permite trabajar en prevención e incentivar capacidades y condiciones para enfrentar los grandes cambios que se presentan.

Es importante explicar a la joven en que momento del desarrollo está, cual es la normalidad de los cambios observados, tranquilizarla, resolver sus dudas y anticipar los cambios que faltan para completar su desarrollo.

El conocimiento del cuerpo forma parte de la construcción de su esquema corporal y favorece la aceptación de su crecimiento. Este es un importante factor protector que puede evitar el desarrollo de conductas de riesgo, fruto de la no aceptación de estos nuevos cambios corporales como, por ejemplo, los trastornos de la conducta alimentaria, la búsqueda de la delgadez extrema, el sobre peso o el ejercicio físico excesivo.

La preparación para la menarca (primera menstruación) es un evento que abordar, por el significado que tiene para la joven y su familia.  Informar y evacuar dudas, destruir mitos y perjuicios subyacentes y asesorar sobre pautas de higiene, es de gran importancia para el buen desarrollo psicosexual.

Es fundamental conocer el contexto en el que crece, la presencia de un adulto significativo, el grupo de padres, de estructura familiar en la que se apoya y si esta acompaña el crecimiento adecuadamente para poder detectar factores de riesgo.

La calidad de la interacción y la comunicación con la familia es uno de los factores protectores más importantes, como también lo es el sostén de otros ámbitos sociales tanto dentro como fuera de la familia: la presencia de parientes, amigos, vecinos o profesores resulta de gran utilidad.

La evaluación psico-emocional, la presencia de límites por parte de la familia y el vínculo con su grupo de amigos, son instancias muy importantes para trabajar las posibles conductas de riesgo respecto a la violencia social.

El maltrato, la violencia familiar, o de género, el acoso escolar o el abuso sexual son problemáticas complejas que van a requerir la intervención del equipo interdisciplinario sobre abuso y maltrato.

La pertenecía a una familia de migrantes, con posibles problemas de desarraigo y marcadas diferencias culturales, dificulta el grado de accesibilidad a los sistemas de salud locales, por lo cual se convierte en otro factor de riesgo.

Es necesario dar a conocer conductas de auto cuidado y cuidado de los demás para prevenir accidentes domésticos, laborales, viales y recreativos, entre otros.  El consumo de sustancias adictivas que se impone como moda especialmente en espacios recreativos, exige una escucha activa para identificarlos (el tabaco, el alcohol y las sustancias psicoactivas) de la misma manera que las adicciones a las nuevas tecnologías (internet, redes sociales, etc.).

En el vínculo con la adolescente, el poder identificar signos y síntomas de su esfera emocional permitirá conocer su estado psíquico, detectar tendencias depresivas, estados de ansiedad exacerbados, irritabilidad o baja autoestima, para que el equipo pueda actuar.

La cantidad de horas de sueño y el horario en que se realiza, ya sea por exceso o por falta pueden ser indicadores de estados emocionales a los que hay que abordar adecuadamente.

Es importante investigar los hábitos alimentarios de la joven y su familia con el objetivo de sugerir una dieta ordenada y equilibrada acorde a los requerimientos nutritivos, he incentivar hábitos saludables. Se debe estar atento a la detección precoz de los frecuentes trastornos de la conducta alimenticia para poder actuar al respecto.

También es conveniente preguntar del uso del tiempo libre, tanto si realiza entrenamiento deportivo con exigencia física exagerada como si existe sedentarismo, pues ambos extremos son perjudiciales.

Es fundamental estimular la actividad física aeróbica para proteger la masa ósea, corregir defectos posturales y contracturas musculares, disminuir riesgos cardiovasculares y compensar el excesivo tiempo dedicado a la computadora y televisión.

El control del cumplimiento del plan de vacunación es otra instancia que no puede descuidarse.

Todas las jóvenes cualquiera haya sido su motivo de conducta, debe ser asesorada en sexualidad hayan iniciado relaciones sexuales o no lo hayan hecho.

El primer examen génito mamario es de gran transcendencia y si se realiza en el momento y en las condiciones adecuadas, según haya sido el motivo de consulta y las características de la joven, facilitara la continuidad de los controles.  En muchas oportunidades es conveniente diferirlo para encuentros posteriores.

La consulta ginecológica es una oportunidad para que la adolescente conozca su cuerpo y, especialmente, el funcionamiento de sus genitales internos y externos.

A partir de determinada edad, durante el examen, se puede ofrecer la utilización de un espejo para que la joven pueda conocer sus genitales con la guía del profesional.

Es conveniente proponerle el uso del calendario para el seguimiento de los ciclos y así poder diagnosticar eventuales trastornos en estos; interrogar sobre la presencia de dolor durante el periodo menstrual, permite diagnosticar precozmente endometriosis. El diagnóstico del virus del Papiloma Humano por medio de la prueba del Papanicolaou y la colposcopia se realizan en el momento oportuno.

Si necesitan más información consúltelo con nuestros profesionales, agendando una cita al 394 94 90.

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